Odio tanto estar tan solo un poco triste, nunca es poco. Mis pensamientos me golpean y me hacen mierda. Termino llorando hasta tener dolor de cabeza y los ojos inflamados, realmente detesto esto.
Hay una tormenta por aquí
que no puedo controlar,
no sé si esta vez lo quiera intentar,
quizá sea lo de siempre
y solo caigo y me levanto,
quizá solo sea un colapso
y no recuerdo cuando ha empezado;
que sí, que llevo días llorando,
después, espero poder reparar el daño,
y sí, tengo miedo, porque hace frío
y de verdad,
me estoy congelando
la-chica-azul-de-alla